No es sino mirar el grande, casi cuadrado, plano casi, hermoso, serio, placentero, contundente y significativo patio del Colegio Mayor del Cauca para entenderlo: los claustros y plazas de Popayán deben volver a ser duros: sin pastico, ni maticas ni arbusticos; si acaso árboles grandes, serios, iguales y dispuestos con regularidad. Si se empedraran los estupendos patios de la Universidad del Cauca, una de las pocas en el país que parece tal, con seguridad sus estudiantes aprenderían más; o por lo menos con más placer. Seria recobrar el espíritu clásico de esta ciudad colonial y republicana, mas sobria y blanca que pintoresca y adornada. Grave error es considerar su barroco, austero y mesurado, al decir del historiador argentino Ramón Gutiérrez, como frívola ornamentación. Además en Popayán, como lo identificó por su parte el profesor español Santiago Sebastián, el carácter intelectual del neoclásico barrió con la arquitectura tradicional dejando exponentes de gran interés a fines del ...