Se trata de la vigilancia permanente y responsable, por parte de los ciudadanos y de las autoridades municipales, de lo que sucede en su ciudad en tanto sus usos y construcciones, lo que por lo además contribuye a su seguridad ante la delincuencia y a las amenazas como sismos, vendavales, inundaciones e incendios, como igualmente al movilizarse por ella y que esta sea más funcional. Control del comportamiento de los ciudadanos, para que este sea correcto y respetuoso de los otros, en su utilización personal de los antejardines, jardines, andenes, ciclovías, calles, avenidas, plazas, paseos, parques y zonas verdes; es decir que mediante su permanente educación cívica, dichas conductas pasen por lo tanto a formar poco a poco parte de su cultura de ciudadanos y urbanitas. ...