Hablando de las adicciones, Charles Van Doren señala que “existe al menos una […] incomparablemente peor, mucho mas terrible y letal. Se trata de la adicción a la guerra. Pocos o ninguno de los animales que comparten con nosotros la Tierra emprenden guerras” ( Breve historia del saber , 1991, p. 622), y concluye diciendo (p. 629) que no ve otra solución “que no sea o bien el derecho o bien la fuerza. El derecho puede que funcione. La fuerza, la fuerza absoluta impuesta por ordenadores que serían benevolentes porque no hay motivos para pensar que no lo sean, funcionaría con toda seguridad.” Como ya se dijo en esta columna (01/12/2016) Yubal Noah Harari nos ha informado que esos computadores ya existen, pero se pregunta: “¿Qué es mas valioso: la inteligencia o la conciencia?” y contesta con otra pregunta “¿Qué le ocurrirá a la sociedad, a la política y a la vida cotidiana cuando algoritmos no conscientes pero muy inteligentes no...