La mayoría de los homicidios del país ocurre en las ciudades (casi el 80% vivimos en ellas) y se deben a problemas intrafamiliares, delincuencia común, justicia privada y altercados de fin de semana. Mas los muertos en accidentes de transito de una "zoociedad" que estaciona en los andenes y camina por las calzadas ante la indiferencia de las autoridades. Juntos superan los de la guerra interna. Esta violencia urbana, que incluye el ruido, la mugre y el irrespeto de los derechos de los otros, es alimentada por la falta de espacios urbanos adecuados y de ciudadanos de verdad. Somos campesinos a la que no se le ha enseñado a habitar en ciudades, que sobrevivimos sin arte en conglomerados enormes, que no ciudades, pues la trivialización de la arquitectura y el urbanismo modernos destruyó gran parte de las poblaciones tradicionales en un país que pretendió ser moderno antes que urbano. Ignoramos que las ciudades son construcciones que conforman espacios urbanos y arquitectónic...