Para terminar soñando este año que se va, vale hablar de nostalgias y poesía, que no sólo es la escrita sino igualmente la construida. En El puente de los asesinos (2011), la séptima de las más que divertidas novelas dedicadas a las aventuras de capa y espada del capitán Diego Alatriste, Arturo Pérez-Reverte, corresponsal de guerra durante muchos años y ahora escritor de éxito mas no de Nobel, intercala diversos poemas, entre ellos unos sugestivos versos y casi conceptos de Don Francisco de Quevedo (1580-1645), el gran poeta del Siglo de Oro Español : Dije que una señora era absoluta, y siendo mas honesta que Lucrecia, por rimar el cuarteto la hice puta. La belleza de la composición salta al oído, y su profundidad estriba en que la hermosura y honestidad de Lucrecia, impresionar...