Como muchos animales, el ser humano requiere para vivir aire, agua y alimento (vegetal, animal y mineral pues es de los pocos que es omnívoro) y proteger su cuerpo y comunicarse con los demás (Michael Pollan, El dilema del omnívoro / en busca de la comida perfecta, 2006, p. 410). Jugar a hacer comidas, vestidos y casas eran diversiones de los niños en muchas culturas hasta mediados del siglo XX, los que además no paran de hablar. Con el tiempo el aire se llenó de aromas, el agua indujo a alegres bebidas, el fuego convirtió los simples alimentos en sabrosas comidas, aparecieron ropas y abrigos, y se buscó refugio en las cuevas o se los recortó en el bosque, lo que llevó a la arquitectura y las ciudades. Hoy, aparte del peligro de un conflicto nuclear (Marcos Peckel, El País, 08/03/2017), la contaminación del aire con gases de efecto invernadero trastorna el clima, cada vez ha...