Por razones geográficas e históricas, es decir urbanas, económicas, sociales y éticas, el lote del antiguo Club San Fernando debería destinarse para edificios y espacios urbanos de uso público. Y dada su vecindad con el Estadio, el Hospital, la sede de San Fernando de Univalle, y el Parque del Perro, debería ser el eje de la centralidad peatonal de una de las ciudades dentro de la ciudad que hay que acabar de conformar correctamente en Cali, alrededor de iniciativas espontáneas; las otras al sur serían la de la Plaza de toros y la de las universidades. Sería la forma recta de finalizar la torcida historia reciente de lo que quedó de ese tradicional club que fue un importante hito de Cali desde mediados del Siglo XX a inicios del XXI. Es imperativo en esta ciudad, que para muchos no tiene historia, recordar que acabar con la sede del Club San Fernando fue un vergonzoso error como la demolición innecesaria del Batallón Pichincha, el Palacio de San Francisco, el Club Colombia, el Hot...