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Repensar el Valle. 11.01.2001


La vieja confusión del departamento con el valle geográfico del río ha ocultado que el Valle del Cauca son dos regiones: la extensa planicie pacífica, selvática y muy lluviosa, escasamente poblada, principalmente por comunidades negras; prácticamente un solo municipio que gira alrededor de una única ciudad, Buenaventura, la segunda del departamento, cuya base económica es exclusivamente su puerto, el primero del país.
          La otra, el valle del Alto Cauca, agrupa más de cuarenta municipios incluyendo unos cuantos de los departamentos vecinos de Risaralda, Quindío y Cauca, organizados por un sistema de ciudades intermedias, único en el país y en Latinoamérica. Incluyendo Pereira, La Virginia y los municipios de la "bota caucana" hasta Santander de Quilichao, allí habita una población altamente mestiza cercana a los cinco millones, es decir casi la de Bogotá, dedicada sobre todo a la agroindustria, principalmente la de la caña de azúcar. Es, después de la Sabana, la región más -y mejor- poblada de Colombia.
          Ha sido otro viejo error pensar que Cali es solo su perímetro urbano, ignorando que se extiende a su municipio y que su influencia inmediata incluye a Yumbo y Jamundí y toda el área colindante de los municipios vecinos de la banda oriental del río. También lo es creer que puede seguir apenas desempeñado su cómodo papel de capital de departamento y ser únicamente una ciudad de servicios y el puerto seco del Pacifico, del que Buenaventura es solo su muelle. No darse cuenta de que la vía al lejano oriente desde el interior del país (y en el futuro desde Venezuela) pasa ahora es por Buga, es otro error. Como lo es también permitir que las carreteras de la región se conviertan en ineficientes y feas calles largas con asentamientos no deseables.
          La Constitución del 91 planteó la reforma político administrativa del país pero mientras Bogotá, Cartagena y Barranquilla tienen zonas especiales, no se ha considerado el área metropolitana de Cali. Menos aún redefinir los limites del departamento creando uno nuevo en el pacifico y anexando municipios vecinos, ni mucho menos trasladar su capital a Buga, que fue la primera que se escogió cuando el Valle se desmembró del Gran Cauca en 1910. Cali y las demás ciudades intermedias del sistema quedarían entre media y una y media horas de la nueva capital, y esta, aun cuando un poco más lejos del aeropuerto, está mucho más cerca del norte del Valle. La población regional estaría mas repartida (Cali crecería menos y Buga, y posiblemente Tulua y Palmira, más) con todo lo que eso significa en ecoeficiencia y mejor calidad de vida.
          Mientras el Valle promueve industrias relacionadas con sus actividades agropecuarias y la producción de alcohol a partir de la caña, Cali tendría que buscar una nueva base económica. Sus posibilidades para el turismo ecológico son considerables por los paisajes y climas de la región y su proximidad a la del pacifico con su muy importante biodiversidad, una de las mayores del mundo; además es la segunda ciudad deseada en el país para convenciones y similares, después de Cartagena, pese a que no cuenta con las instalaciones requeridas.
          Hay que repensar a Cali en función de la nueva realidad del Valle. Es inaplazable su área metropolitana. Es definitivo un verdadero centro de convenciones cerca al río, al centro de la ciudad y a su zona hotelera, por ejemplo en la manzana T prima, al frente del CAM. Hay que asumir el cambio en su estructura urbana que supone un metro de superficie sobre el corredor férreo existente, y la constitución de una "autoridad" que maneje su transporte público mediante un sistema en el que se complementen donde sean mejores todas las tecnologías y operadores; trenes, buses articulados, tranvías, buses, busetas y camperos; públicos y privados, presentes o propuestos, grandes y pequeños. Su prioridad sería organizar lo actual y la prolongación del metro planteado, a Yumbo y Jamundí, mediante un tren de cercanías por la vía existente, y la construcción de andenes, que es por donde comienza y termina todo transporte urbano.
          A buena hora la Cámara de Comercio de Cali abrió un espacio para debatir estos y otros temas similares.

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