Ir al contenido principal

Más mentiras. 04.11.2004


Inauguramos el MIO a sabiendas de que las calles para el desvío en la Carrera Primera no estaban listas; no se había comenzado cuando ya tuvo su primer atraso, y los proyectos urbanos complementarios con los que nos convencieron de abandonar el tren ligero ya no se harán. Como pasó con la PTAR, aun sin terminar, o con el basurero, aun sin decidir, poco a poco nos hemos ido enterando de que hay muchas y graves mentiras (y no solo su nombre tramposo pues es de ELLOS) como ya se sabe que las hubo en el TransMilenio, por las que nos tocará pagar a los caleños.
La carencia de andenes hace que caminar por las calzadas sea inseguro e incomodo para  peatones y automóviles. Y, como si no bastara, en lugar de tapar los huecos, que los hay muchos peligrosos y dañinos para los carros, las están llenando de “policías acostados” y “reductores de velocidad”. Con ellos pretenden disminuir la rapidez del trafico ignorando que lo único que consiguen es dañar los automóviles y causar accidentes por los frenazos repentinos. ¿Para qué decirnos mentiras con vías “rápidas” si después no queremos que se circule rápido por ellas? En lugar de poner semáforos ponemos mas tropiezos.
Entre mas decimos (algunos) que las vallas nos asfixian, mas y mas grandes propagandas nos toca soportar. Nadie circulando en carro, que son los que pueden comprar lo que anuncian, las puede ver bien, y a los que les toca caminar apenas se pueden embelesar con sus mentiras. Están allí, entonces, como una violenta imagen de fondo de una ciudad de ciegos que las miran pero no las ven. Cuando las autoridades dicen que las van a desmontar es otra mentira pues todos sabemos que los intereses que hay lo impedirán. Y ya ni siquiera se dicen mas mentiras.
Por segunda vez en este año, y enésima desde que se construyo, se hizo hace unos meses otra reparación “definitiva” a la tapa de la canal de desagüe del paso de la Avenida Colombia por debajo del puente llamado mentirosamente de El Progreso. Las de antes habían sido todas noticias falsas y obras mal hechas, pero finalmente lo lograron: pusieron los desagües a lo largo de la calzada, como en otros puentes de la ciudad en donde funcionan bien desde hace años, pero curiosamente esta vez la prensa no dijo nada de esta verdad.
Nos hacen trampa vendiéndonos con mentiras la costosa vista de edificios innecesariamente altos a sabiendas de que pronto serán tapadas por otros aun mas altos. Pero ni siquiera se les dicen mentiras blancas a los pobres que tendrán que caminar o circular por esas calles congestionadas que genera a esas alturas la codicia. Es como si no pudiéramos confiar en el POT, los Planes Parciales y las Fichas Normativas. Aquí muchos construyen haciendo trampa y venden diciendo mentiras.
El Palacio Nacional (Joseph Maertens 1926-27) fue construido entre 1926 y 1933 por los ingenieros del Ferrocarril del Pacifico. Cuando fue abandonado por la Justicia hace unos años, y cedido a Cali, estaba en buen estado y muy aceptable uso. Ojala se hubiera podido trasladar alli el Despacho del Alcalde y convertido su primer piso en el Museo de la Ciudad, temas de los que se habló. Pero todo fueron mentiras y hoy, pese a la cuidadosa restauración de su cubierta, esta vandalizado y desocupado. Cali lo perdió y volverá al Ministerio de Justicia. Ojala fuera otra mentira.

Comentarios