Ir al contenido principal

El Calvario. 07.01.2010

         En Cali se pasa del infierno al cielo y viceversa todos los días. Vecinos que comienzan sus escandalosas farras a las diez de la noche y las terminan al salir del Sol, justo cuando otros ponen su música de carrilera a todo volumen, una o dos veces al mes, aunque, es justo decirlo, no siempre coinciden en el mismo día; sólo en la Feria. Pero de otro lado casi todos los días a lo largo del año el benévolo clima de la ciudad pasa hasta tres veces por la denominada zona de confort, y ahí siguen imponentes sus dos bellos cerros, la cordillera y los Farallones, que ya quisieran muchas ciudades en el mundo. Y el “Río de la ciudad”, como se lo llamaba antes, resiste casi incólume a los atentados de mal gusto de cada navidad y a la deforestación de sus cabeceras que nadie controla con o sin “Hopenhagen”.
         Pero se continua destruyendo su patrimonio construido y ahora le tocó el turno a Villa Felisa; mas en San Antonio, donde hacen lo que les da la gana, principiando por los arquitectos, cada vez hay más casas blancas que sin duda mejoran el barrio. Y aun quedan paraísos como el de María en los verdes piedemontes del valle y en las riberas de sus ríos, y las mujeres son mas bellas, espigadas y sensuales. Pero son muchos los atarvanes que se pasan los semáforos en rojo y suben sus enormes “mafionetas” negras como de funeraria a unos andenes que además nos deberían dar vergüenza. Igual que esos camiones carrozados que aun hacen de buses, pues son mas baratos y llegan mas rápido que los flamantes articulados azules de un MIO, cuyos errores preferimos ignorar, lo mismo que el desgaste del TransMilenio.
         Y seguro la inseguridad aumentará este año, electrónica o a punta de pistola y moto, o con amenaza o simple engaño, pues la Policía, como si le sobrara tiempo en su lucha antisubversiva, tiene ahora que ocuparse también de los toxicómanos, en contra de la tendencia mundial a despenalizar las drogas, incluyendo Estados Unidos en donde ya lo hizo el Estado de California. Y está Chávez que no deja entrar nuestros camiones, pese a que llevan lo que muchos comen allá, pero sí a las FARC para que invernen y se armen en paz al lado de sus cien mil paramilitares de las Milicias Bolivarianas, al tiempo que amenaza cada ocho días con sus nuevos aviones rusos pese a que por ahora, dicen en chiste, no tiene quien se los vuele, pero si es posible que alguien meta la pata y dispare no una bala sino un cohete.
         Cali es lo que queda de esa “sucursal del cielo” de mediados del XX, en plena Guerra Fría, que tan bien describe sin saberlo Horhan Pamuk en su bella y crítica historia de un amor además muy familiar (El museo de la inocencia). Choferes y patriarcas, finos carros americanos, sabias mamas que juegan cartas para entretener su inteligencia, y viviendas donde se ven las luces de los grandes barcos cruzando el Bósforo, recuerdan las familias de nuestros viejos empresarios del campo y sus nuevas y blancas casas de la ciudad que miraban alumbrar las luciérnagas fantásticas de Jorge Isaacs al fondo al valle. Pero Cali también es ese infierno que inicia el nuevo año envenenando indigentes con insecticida y vidrio molido en una natilla navideña, y sin piedad por sus secuestrados, pese a que es peor que la muerte.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Imaginación más inteligencia. 19.06.2025

             Tal como ya lo advirtió  Yuval Noah   Harari, refiriéndose a la IA:   “Las decisiones que tomemos en los próximos años determinarán si convocar a esta inteligencia ajena ha sido un error terminal o el inicio de un nuevo y esperanzador capítulo en la evolución de la vida.” ( Nexus,  2024 ,  p. 467). A su vez,   pregunta inteligentemente   Moisés Wasserman:  ¿Y de la imaginación natural qué?  (El Tiempo, 06/06/2025) y la respuesta que se le podría dar es que detrás de las ciencias y las artes no solo está la inteligencia sino igualmente la imaginación, de la que carece la inteligencia artificial, IA, tal como él lo dice, por lo que esta solo puede ayudarlas, y mucho, pero no resolverlas.            En el caso de las ciudades es claro que su urbanismo, paisajismo y arquitectura se deben tanto a la técnica como al arte, aunque en ...

Los ejes verdes de Cali. 30.11.2022

El zoológico de esta ciudad se diferencia de los más comunes en que está en un verde ambiente natural y al lado del jardín botánico y, juntos, a las dos orillas de la cuenca del ‘Río de la ciudad’ ahora llamado Río Cali. Es un amplio y grato lugar para caminar, mirar árboles, matas, flores y animales, y ver pájaros volar y oírlos cantar; y detenerse para hablar, comer y beber en sus discretas cafeterías. Qué maravilla que este grato y verde espacio se pudiera prolongar a lo largo del río hasta su desembocadura en el río Cauca, mediante paseos arborizados a cada lado, conformando una ancha alameda con un río en la mitad, única en el mundo. Sería el eje urbano y regional oeste-este de Cali. Esta alameda se cruzaría con otra, la más larga del mundo, incluida en el eje norte-sur de la propuesta para los dos ejes urbano regionales de Cali, realizada por un grupo de profesionales, apoyados por la SMP de Cali, a lo largo del par vial de las calles 25 y 26, prolongándolas hasta Yumbo y Jamundí...

El edificio Belmonte. 17.01.2002

"El buen gusto aprendido resulta de peor gusto que el mal gusto espontáneo" decía Nicolás Gómez Dávila ( Escolios a un texto implícito . 1977). Pero aunque muchos puedan saber perfectamente qué es de mal gusto y nadie teme individualizarlo y predicarlo, nadie, como dice Umberto Eco, es capaz de definirlo  ( Storia della bellezza , 2004 )* ; característica, además -es importante- que Benedetto Croce considera típica del arte. Harold Bloom sostiene, por su lado, que los valores estéticos se pueden experimentar o reconocer pero que no es posible trasmitirlos a los que son incapaces de captar sus sensaciones y percepciones ( The Western Canon: The Books and School of the Ages., 1994) . Por esto, tal vez, es que pocos creen que necesitan aprender a "mirar". Pero la belleza, si bien no puede ser demostrada al menos puede ser mostrada, como lo afirma Damian Bayon. Sin embargo, muchos piensan, igual que Bloom, que reñir por los valores estéticos nunca lleva a nada. ...