Ir al contenido principal

La geografía de las ideas. 31.03.2021

El libro de Violet Moller, La ruta del conocimiento / La historia de cómo se perdieron y redescubrieron las ideas del mundo clásico, 2019, un conveniente complemento de El infinito en un junco, de Irene Vallejo, centrado en Grecia y Roma, dejan en claro cómo llegó el conocimiento a Europa, y el de Hugh Thomas, El imperio español, 2010, cómo se trasladó a la que habría que llamar la América Española, y aquí va de norte a sur y regresa cuando ya casi todo llega del norte, de Estados Unidos, y de allí de nuevo a Europa, y ya juntos a todo el Mundo. “Pero no resulta tan fácil comprender por qué el legado de la ciencia islámica ha sido olvidado en gran medida en Europa” (Moller, p. 314).


Esta es a grandes rasgos la historia del conocimiento y, generalmente, poco se menciona su geografía y en ella las ciudades, pero Violet Moller sí subtitula su libro: A History in Seven Cities. Alejandría, Bagdad, Córdoba, Toledo, Salerno, Palermo y Venecia. “Todas y cada una […] poseían una topografía y un carácter particulares, pero todas tenían en común las condiciones que permitieron el florecimiento del saber: estabilidad política, un suministro regular de medios económicos y de textos, un grupo de personas de talento interesadas en ellos, lo que es más sorprendente, un ambiente de tolerancia y una actitud de aceptación.

En Bagdad, al-Mansur “creó una singularísima ciudad circular, como no había otra en ningún lugar del mundo” (p. 91). “Al igual que Bagdad y Córdoba, Venecia distribuyó los distintos tipos de manufacturas por zonas, división para la que resultaba perfectamente adecuada su estructura de islas, que facilitaba esta forma de planificación urbana, toda una novedad en la Europa de la época” (p. 270). El obispo de Salerno, Alfano, “un poeta consumado, supervisó la edificación de una nueva catedral, además de ser un médico de talento” (p. 210). Y como escribió al-Maqqari “en Córdoba y Toledo, se reunieron y se conservaron […] los rescoldos […] de la erudición griega” (p. 160).

Son siete ciudades que dejan en evidencia que: “El relato de la historia de la ciencia parecía limitarse a lo siguiente: ‘Existieron los griegos, luego vinieron los romanos y por fin el Renacimiento’ saltándose como si nada los mil años transcurridos entre medias” (p. 21); es el llamado eurocentrismo que, junto con el cristianismo excluyente, ayuda a explicar el por qué siempre: “Los descubrimientos científicos verdaderamente revolucionarios, aquellos que inician un cambio paradigmático, son casi siempre rechazados de inmediato (sobre todo por las autoridades religiosas), antes de ser comprobados de forma gradual, perfeccionados, y aceptados lo largo de un dilatado periodo” (p. 320).

Así, los temas del conocimiento en que se centra Violet Moller: matemática, astronomía y medicina, difíciles de controvertir, lo son permanentemente en la arquitectura y urbanismo actuales; y es el caso de Colombia al ignorar las ventajas de su geografía andina y tropical, como lo es la posibilidad de hacer muchas pequeñas hidroeléctricas para generar energía limpia sin alterar territorios ni paisajes; o el disponer todo el año de casi 12 horas de iluminación natural, y de climas fáciles de controlar, en general, sin aire acondicionado ni calefacción, por lo que continúan pertinentes los aciertos de la arquitectura hispanomusulmana del Califato de Córdoba del que habla Moller.

Comentarios

Entradas populares de este blog

El edificio Belmonte. 17.01.2002

"El buen gusto aprendido resulta de peor gusto que el mal gusto espontáneo" decía Nicolás Gómez Dávila ( Escolios a un texto implícito . 1977). Pero aunque muchos puedan saber perfectamente qué es de mal gusto y nadie teme individualizarlo y predicarlo, nadie, como dice Umberto Eco, es capaz de definirlo  ( Storia della bellezza , 2004 )* ; característica, además -es importante- que Benedetto Croce considera típica del arte. Harold Bloom sostiene, por su lado, que los valores estéticos se pueden experimentar o reconocer pero que no es posible trasmitirlos a los que son incapaces de captar sus sensaciones y percepciones ( The Western Canon: The Books and School of the Ages., 1994) . Por esto, tal vez, es que pocos creen que necesitan aprender a "mirar". Pero la belleza, si bien no puede ser demostrada al menos puede ser mostrada, como lo afirma Damian Bayon. Sin embargo, muchos piensan, igual que Bloom, que reñir por los valores estéticos nunca lleva a nada. ...

Pasos pompeyanos. 05.02.2015

          Ya los romanos los usaban, como en Pompeya, de donde toman su nombre, para cruzar sus calles sin mancharse con la inmundicia y el barro . Pero ahora y aquí, el que se ha dicho que se hará al final del Paseo Bolívar definitivamente es un paso adelante en esta ciudad sin andenes por donde pasear y ni siquiera caminar. Decir que un semáforo allí causará trancones viales es exagerado aunque por supuesto no existirían nunca si estuviera unido con el anterior y el siguiente, generando por la Avenida 2º Norte una “ola verde”, es decir una serie de semáforos coordinados para permitir el flujo continuo del tránsito rodado sobre varias intersecciones en una misma dirección . Pero mejor seria el hundimiento de la Avenida desde el edificio Las Ceibas hasta el Conservatorio, y prolongar el puente peatonal del CAM hasta donde hoy está la Plazoleta de la caleñidad, ya propuestos por Sara María Giraldo, Heinz von Halle y el autor de esta co...

Imaginación más inteligencia. 19.06.2025

             Tal como ya lo advirtió  Yuval Noah   Harari, refiriéndose a la IA:   “Las decisiones que tomemos en los próximos años determinarán si convocar a esta inteligencia ajena ha sido un error terminal o el inicio de un nuevo y esperanzador capítulo en la evolución de la vida.” ( Nexus,  2024 ,  p. 467). A su vez,   pregunta inteligentemente   Moisés Wasserman:  ¿Y de la imaginación natural qué?  (El Tiempo, 06/06/2025) y la respuesta que se le podría dar es que detrás de las ciencias y las artes no solo está la inteligencia sino igualmente la imaginación, de la que carece la inteligencia artificial, IA, tal como él lo dice, por lo que esta solo puede ayudarlas, y mucho, pero no resolverlas.            En el caso de las ciudades es claro que su urbanismo, paisajismo y arquitectura se deben tanto a la técnica como al arte, aunque en ...