Ir al contenido principal

Mucho de todo. 25.08.2021

Ignorando la recomendación del Oráculo de Delfos, que desde el siglo IV a.EC. advertía premonitoriamente que “nada en exceso”, a inicios del siglo XXI ya hay demasiado de casi todo. La rapidez con que desde inicios del siglo XX se disminuyó mucho la mortalidad infantil y se aumentó la vida promedio de los adultos, llevó a que se duplicara la población del planeta, pasando de mil millones a dos mil, entre 1800 y 1927 (más de un siglo), que nuevamente se duplicara, pasando entonces a cuatro mil millones entre 1927 y 1974 (casi medio siglo) y que, creciendo a un poco más de mil millones cada diez años, nuevamente se duplicara entre 1974 y 2021 (poco menos de medio siglo).

Ya somos cerca de ocho mil millones de personas consumiendo diariamente (energía, agua, combustibles, alimentos y bebidas) y adquiriendo objetos periódicamente (viviendas, muebles, elementos de cocina y comedor, electrodomésticos, ropas, vehículos, etc., etc.) generando gases de efecto invernadero, el deshielo y la subida del nivel del mar y muchísimas basuras (comida, frascos, empaques, bolsas de plástico, papel, escombros, desperdicios varios) alterando así el medio ambiente (disminución del agua dulce, los recursos no renovables, la biodiversidad, las selvas y los bosques) junto con la destrucción de los paisajes naturales y el crecimiento descontrolado de las ciudades.

Con menos gente habría menos consumo; con menos consumo habría menos desperdicio; y con menos desperdicio habría menos alteración del medio ambiente natural y se evitaría el evidente peligro que ahora representa el cambio climático. Pero si bien es claro el porqué, el cómo y el dónde de la “explosión demográfica”, es preciso no taparse los ojos y preguntarse el para qué; y la respuesta obvia es que la sobrepoblación sólo benéficia a los que quieren vender más cualquier cosa que se consuma, por lo que no dudan en incentivar a hacerlo más allá de lo necesario, estimulando el esnobismo o mediante su obsolescencia programada o inducida por modas que pronto pasan de moda.

Pero casi todo suele tener un límite y lo más inteligente es, entonces, preguntarse con Andrew D. Hwang, matemático formado en la Universidad de California (The Conversation, 24/07/2018) “cuántas personas puede soportar la Tierra” y en consecuencia “¿qué pasará si no hacemos nada para gestionar el futuro crecimiento demográfico y el uso de los recursos que implica?” y la respuesta es que obedeciendo a la realidad biológica, la capacidad de carga de la Tierra estaría restringiendo la población humana por inanición y enfermedades que compensen la tasa de natalidad; y por eso se espera que para 2100 la población del planeta se estabilice entre los diez y doce millones de habitantes.

En conclusión, entender que “de nada mucho” (como bien recomendaba el papá del arquitecto Carlos Campuzano) sería mejor para todos, y que luego de la pandemia de 2020 no se eluda en la recuperación de la economía su directa relación con el cambio climático. Como lo indica Thomas Piketty (Capital e ideología, 2019) es preciso una verdadera socialdemocracia con impuestos progresivos a la renta, patrimonio y sucesiones, y acceso para todos a una mejor educación política, cívica y reproductiva, es decir cultural y no apenas profesional, que les permita a muchos decidir sobre su futuro en las ciudades pensando en cómo racionalizar su descendencia, consumos y desperdicios.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Imaginación más inteligencia. 19.06.2025

             Tal como ya lo advirtió  Yuval Noah   Harari, refiriéndose a la IA:   “Las decisiones que tomemos en los próximos años determinarán si convocar a esta inteligencia ajena ha sido un error terminal o el inicio de un nuevo y esperanzador capítulo en la evolución de la vida.” ( Nexus,  2024 ,  p. 467). A su vez,   pregunta inteligentemente   Moisés Wasserman:  ¿Y de la imaginación natural qué?  (El Tiempo, 06/06/2025) y la respuesta que se le podría dar es que detrás de las ciencias y las artes no solo está la inteligencia sino igualmente la imaginación, de la que carece la inteligencia artificial, IA, tal como él lo dice, por lo que esta solo puede ayudarlas, y mucho, pero no resolverlas.            En el caso de las ciudades es claro que su urbanismo, paisajismo y arquitectura se deben tanto a la técnica como al arte, aunque en ...

Los ejes verdes de Cali. 30.11.2022

El zoológico de esta ciudad se diferencia de los más comunes en que está en un verde ambiente natural y al lado del jardín botánico y, juntos, a las dos orillas de la cuenca del ‘Río de la ciudad’ ahora llamado Río Cali. Es un amplio y grato lugar para caminar, mirar árboles, matas, flores y animales, y ver pájaros volar y oírlos cantar; y detenerse para hablar, comer y beber en sus discretas cafeterías. Qué maravilla que este grato y verde espacio se pudiera prolongar a lo largo del río hasta su desembocadura en el río Cauca, mediante paseos arborizados a cada lado, conformando una ancha alameda con un río en la mitad, única en el mundo. Sería el eje urbano y regional oeste-este de Cali. Esta alameda se cruzaría con otra, la más larga del mundo, incluida en el eje norte-sur de la propuesta para los dos ejes urbano regionales de Cali, realizada por un grupo de profesionales, apoyados por la SMP de Cali, a lo largo del par vial de las calles 25 y 26, prolongándolas hasta Yumbo y Jamundí...

El edificio Belmonte. 17.01.2002

"El buen gusto aprendido resulta de peor gusto que el mal gusto espontáneo" decía Nicolás Gómez Dávila ( Escolios a un texto implícito . 1977). Pero aunque muchos puedan saber perfectamente qué es de mal gusto y nadie teme individualizarlo y predicarlo, nadie, como dice Umberto Eco, es capaz de definirlo  ( Storia della bellezza , 2004 )* ; característica, además -es importante- que Benedetto Croce considera típica del arte. Harold Bloom sostiene, por su lado, que los valores estéticos se pueden experimentar o reconocer pero que no es posible trasmitirlos a los que son incapaces de captar sus sensaciones y percepciones ( The Western Canon: The Books and School of the Ages., 1994) . Por esto, tal vez, es que pocos creen que necesitan aprender a "mirar". Pero la belleza, si bien no puede ser demostrada al menos puede ser mostrada, como lo afirma Damian Bayon. Sin embargo, muchos piensan, igual que Bloom, que reñir por los valores estéticos nunca lleva a nada. ...