Sería una ciudad muy segura, funcional, confortable, estimulante y emocionante, en lo que tiene que ver con la crianza de los niños, su salud y educación posterior, el trabajo que realizarán, sus relaciones sociales y su actividad política. Aunque lo anterior también debería ser deseable para los nacidos en el campo, no podría ser completo, lo que explica por qué cada vez más habitantes de la Tierra lo hacen en ciudades, y por qué la relación entre ellas es cada vez mayor conformando un mundo más globalizado, en el que cada vez se viaja más buscando disfrutar de las sabrosas diferencias culturales que aun hay en muchas ciudades y que hay que proteger a fondo. Una ciudad sabrosa debe ser segura no apenas con respecto a actos delincuenciales como robos, atracos, estafas y demás, sino también de frente a catástrofes naturales como temblores, huracanes, inundaciones; y ante eventua...