Lo más probable es que el mayor estímulo para la expresión individual, y que los individuos se pudieran liberar de su entorno cultural tradicional, fuera la mayor alfabetización, debida a la invención de la imprenta por Johannes Gutenberg, hacia 1440, un método más rápido y más barato para producir textos y libros, lo que facilitó la divulgación del conocimiento y, lo más importante, lo revoluciono. En 1480, más de un centenar de poblaciones en Europa tenían imprentas, y Francis Bacon la describió como uno de los tres grandes inventos, con la pólvora y la brújula, que habían “cambiado el aspecto y el estado del mundo entero” (Henry Kamen: España y la creación de la Europa Moderna. Siglos XVI-XVIII , pp. 408 y 409). Y, en 1492, Cristóbal Colón llegó al que llamarían Nuevo Mundo, cuyo poblamiento es mucho anterior a lo que se creía y proveniente de diversas partes, en diferentes momentos, y cad...