Sobre las ocho propuestas, sintetizadas en los siguientes párrafos, se ha escrito repetidamente en esta columna, pero inútilmente, por lo que es necesario y responsable insistir en ellas, lo que por lo demás permite imaginarse gratamente cómo sería Cali mucho más segura, funcional y agradable con ellas, y, por ejemplo, poder disfrutar de sus muchos bellos árboles que ahora muchos no logran mirar. Hacer andenes seguros, amplios, continuos, regulares y debidamente arborizados, cuya construcción, mantenimiento y cambios necesarios, esté a cargo exclusivamente del Municipio, y no de los propietarios de los lotes o edificaciones vecinas; lo que generaría empleo y no implica inversiones millonarias en grandes proyectos que además no se concluyen o que ni siquiera se inician, pero sí se cobran. ...