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Basuras y petróleo. 03.07.2003


Posiblemente la noticia mas importante de los últimos años es que ya es factible producir económicamente petróleo a partir de cualquier clase de basuras a excepción de los residuos radioactivos (Cambio, 23/06/2003). Aunque la despolimeración termal de desperdicios a altas temperaturas, thermolysis, ya se conocía hace un par de décadas, no era viable pues consumía mas energía de la que producía. Ahora, una empresa en Estados Unidos, la Changing World Technologies, ha logrado utilizar solo un 15% de la energía producida, lo que permite que los precios de su petróleo artificial sean competitivos con los del subsuelo. Ya se acaba de montar una planta en Missouri y otra en Australia, con la tecnología de la C W T, y tres mas están programadas para los próximos años en Suráfrica.
La combustión de derivados del petróleo y los desperdicios, incluyendo los radioactivos y químicos, son, con el carbón, los peores contaminantes del planeta. Se evitaría, pues, al menos, uno de ellos. Y, con el reemplazo del carbón por gas natural, como ya está ocurriendo, y la mejora permanente de los motores de combustión interna y su reconversión, o producción, para que consuman gas o hidrógeno, se puede pensar que finalmente el petróleo estará destinado casi con exclusividad a producir otros de sus derivados, como son los plásticos. Estos se podrán reciclar cuando los objetos que los contienen sean desechados, para convertirlos nuevamente en petróleo en una muy eficiente cadena de uso y reciclaje. Solucionar el grave problema de las basuras y de la combustión del petróleo sería desde luego de enorme importancia para las ciudades.
Pero además el desarrollo y generalización acelerada de esta nueva tecnología traería significativos cambios en la vida cotidiana, el comercio mundial y la geopolítica, como ya pasó con los computadores y el Internet. Se estima que las basuras en Estados Unidos podrían producir una cantidad de petróleo casi igual a la que ahora importan, principalmente de los países árabes. Una situación similar sería la de la nueva Unión Europea (la de los 25 miembros) y Japón, mientras China, que consume cada vez mas petróleo (The Economist, 21/06/2003) podrá producirlo, pues hoy carece de él. Los precios del petróleo posiblemente bajarían aun mas y el reemplazo de la gasolina por alcohol, en el que se ha visto un mejor futuro para la cañicultura en Colombia, no sería rentable, como ya pasó en Brasil, y solo se usaría como antidetonante para la gasolina.
Todo esto se debería de tener en cuenta en la escogencia del nuevo sitio para el deposito de basuras de Cali, el que habría que pensar desde ahora no como uno de desperdicios altamente contaminantes sino como uno de insumos que hay que reciclar rápido antes de que comiencen a contaminar. Se debería prever, además, que cerca se construiría una refinería para producir combustibles que se consumirían en la ciudad. Pero seguramente nada de esto se hará, al tiempo que seguiremos botando las basuras a los causes de agua, en donde además de causar periódicas inundaciones y derrumbes qué nos toman por sorpresa ¡como si fueran novedad!, será muy difícil recobrarlas para reciclarlas. No es raro, tampoco, que la noticia no fuera considerada por la prensa colombiana como algo destacable, con excepción de la revista Cambio que suele estar bien informada.


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