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Bellas Artes. 14.11.2002


A la memoria de Antonio María Valencia
          En 1935 el Municipio de Cali in­vitó a los ingenieros y arquitectos ac­tivos en la ciudad a participar en un concurso para el diseño de las instalaciones definitivas del Conservatorio, fundado pocos años antes por el maestro Antonio María Valencia quien veía en la arquitectura de la sede un avance real en la promoción de las nuevas formas artísticas en general. Pero solo tuvieron 27 días para “formular, pensar, estudiar, madurar y dibujar el anteproyecto..." (Relator, 7 de Junio de 1935). Al no llegarse a ninguna decisión, al año siguiente Valencia impulsó desde Bogotá, y con el apoyo del Ministerio de Educación Nacional, el que sería el proyecto definitivo, del ingeniero antioqueño Ga­briel Villa Hausler de la firma Gómez & Villa. La construcción del edificio, calculado por el ingeniero Arturo Yusti, atravesó enormes dificultades, pero el empeño puesto por el maestro Valencia consiguió que fuera finalmente terminado y dotado en 1939 por el Departamento, entonces bajo la progresista y culta gobernación de Demetrio García Vásquez, al que se había trasladado la iniciativa del proyecto. 
Conocido por todos en como el Conservatorio, a secas, es el primer edi­ficio moderno público importante de la ciudad, y el primero que se levantó por fuera de su casco tradicional. El arquitecto e historiador Carlos Niño considera que su "indudable tono mo­derno y racionalista" fue muy temprano en comparación con la genera­lidad de la pro­ducción arquitectónica colombiana. Por su parte el arquitecto y crítico Francisco Ramírez bien dice que era innovador en muchos aspectos. “No solo dejaba la estructura a la vista sino que técnicamente era muy atrevido con losas en grandes voladi­zos muy delgadas, a la manera de marquesinas y cáscaras de hormigón en la cubierta que proveían de iluminaciones cenitales a muchos de los espacios [en realidad unos pocos].  En el último piso donde se disponían los talleres de artes plásticas la fachada remataba en una semi-bó­veda de bloques de vidrio [hoy desaparecida], la que se repetía en la parte posterior de estos, sobre el gran audi­torio”. 
La parte semicircular que da al rió, en su forma original, como se puede ver en el libro de Alberto Lenis Burckardt (Retrospectiva fotográfica del Valle del Cauca), recuerda el tratamiento de “pilotis” de la Ville Savoye de Le Corbusier de 1928. Seguramente al maestro Valencia no habría aprobado el que se eliminara el porticado y se eliminaran sus ventanas, ignorando lo peculiar de la estética del edificio, para obtener mas espacio “útil” o pretendiendo “actualizarlo”. Por lo contrario, el bello cuerpo lateral que antes le había agregado el arquitecto Heladio Muñoz le dio al conjunto la imagen total que mal que bien aun conserva pese a algunas de las modificaciones que posteriormente se hicieron. Pero lo mas grave fue sin duda que el Municipio le robara su antejardín, para ampliar la calle 8ª y su curva con la Av. 4ª N, la que quedó pasando justo por debajo de la esquina del muevo bloque.
Seria interesante que el maestro Mario Gómez Vignes, biógrafo de Valencia, nos ilustrara mas sobre sus gustos en arquitectura, pero desde luego es comprensible, después de oír su bella música, que se decidiera por la moderna pese ha estar en una ciudad que no había salido aun del eclecticismo moderno-historicista con el que marcó a inicios del siglo XX su paso de población todavía colonial a pequeña pero pujante capital, gracias a la creación del Departamento del Valle del Cauca y la apertura del Canal de Panamá y posterior llegada del tren desde Buenaventura. Es seguro que el maestro Valencia estaría profundamente molesto con las circunstancias actuales del Instituto Departamental de Bellas Artes, al que se pretende recortarle de un día para otro una importante parte de su presupuesto de funcionamiento. Que decepción que después de haber regresado de París, en donde estudió y fue reconocido como talentoso pianista, para ayudar a convertir esta ciudad de comerciantes y terratenientes en una también culta, viera como Cali es cada vez mas grande pero menos educada.

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