Ir al contenido principal

Homo Urbanus. 22.03.2007


El libro de Antonio Vélez (Homo Sapiens, 2006), que nos recomendó hace unas semanas Julio Cesar Londoño en su columna de El Pais, no solo es muy interesante y ameno sino que nos ayuda a entender muchas situaciones y conductas. Como la de muchos caleños en su nueva ciudad. Para comenzar, los comportamientos del hombre son tanto heredados, debidos a la selección natural hace miles de años, y por lo tanto mas cercanos a los de un campesino, como puramente culturales y por lo tanto propios de un urbanita (como se llama ahora a los ciudadanos) cuyos nuevas maneras se deben en grado sumo a su experiencia urbana personal y la de sus padres y abuelos, los que le traspasan una cultura urbana. De ahí que para que no nos comportemos como animales encerrados en la que es llamada selva de concreto por los que no entienden las ciudades, precisamente, no hay otra solución que la educación generalizada sobre que son y como se usan: urbanismo y urbanidad.
          La Ciudad en la Historia (1961), o La Cultura de las Ciudades (1938), de Lewis Mumford, debería ser parte de la bibliografía básica de los universitarios. También sería conveniente que muchos ciudadanos conocieran la teoría de las ciudades y su apasionante historia. Sobre todo los que pretenden desempeñar cargos municipales o ser lideres cívicos. Con Sibyl Moholy-Nagy (Urbanismo y Sociedad, 1968) nos podemos enterar de que solo hay unos cuantos tipos de trazado de ciudades y sus diferentes combinaciones, y en donde existen y cuando y por que se adoptaron. Y con Wolf Schneider (De Babilonia a Brasilia, 1961), nos podemos informar de su lenta evolución en el tiempo y su curioso desplazamiento en el espacio. Y, claro está, es vital enterarse de su situación actual, la que podría resumirse con un par de datos: por primera vez en la larga historia de la humanidad, mas de la mitad de los mas seis mil millones de habitantes de la Tierra vivimos en ciudades, y en Colombia alrededor de tres cuartas partes, y todo esto pasó en el último medio siglo provocando graves problemas medioambientales.
           Por su parte la urbanidad ya no es solo que “los caballeros le ceden el anden a las damas”, pues la vida urbana debe ser amable y placentera, sino primero que todo saber usarlos considerando el desplazamiento de los demás, cruzar caminando por las esquinas, y no corriendo por la mitad de las cuadras, y que los señores, señoras o señoritas no suban sus carros en ellos. Es entender que el peatón es el ciudadano mas importante de una ciudad y que debemos respetar a los otros, ahora que estamos tan incómodamente juntos. Por eso tenemos que aprender altruistamente a no ensuciar, dañar, alterar o perturbar el espacio urbano, sobre todo el publico, que es de todos. Se ha atribuido a varios personajes esa verdad de que el infierno son los demás, y en las ciudades justamente estamos siempre en medio de ellos, pero es su comportamiento egoísta el que las vuelve selvas y no el concreto. De ahí la urgencia de retomar la urbanidad para lo cual hoy, como antes, es imprescindible conocer el urbanismo de las ciudades. Y desde luego entender el comportamiento heredado y adquirido de sus ciudadanos.


Comentarios

Entradas populares de este blog

El edificio Belmonte. 17.01.2002

"El buen gusto aprendido resulta de peor gusto que el mal gusto espontáneo" decía Nicolás Gómez Dávila ( Escolios a un texto implícito . 1977). Pero aunque muchos puedan saber perfectamente qué es de mal gusto y nadie teme individualizarlo y predicarlo, nadie, como dice Umberto Eco, es capaz de definirlo  ( Storia della bellezza , 2004 )* ; característica, además -es importante- que Benedetto Croce considera típica del arte. Harold Bloom sostiene, por su lado, que los valores estéticos se pueden experimentar o reconocer pero que no es posible trasmitirlos a los que son incapaces de captar sus sensaciones y percepciones ( The Western Canon: The Books and School of the Ages., 1994) . Por esto, tal vez, es que pocos creen que necesitan aprender a "mirar". Pero la belleza, si bien no puede ser demostrada al menos puede ser mostrada, como lo afirma Damian Bayon. Sin embargo, muchos piensan, igual que Bloom, que reñir por los valores estéticos nunca lleva a nada. ...

Pasos pompeyanos. 05.02.2015

          Ya los romanos los usaban, como en Pompeya, de donde toman su nombre, para cruzar sus calles sin mancharse con la inmundicia y el barro . Pero ahora y aquí, el que se ha dicho que se hará al final del Paseo Bolívar definitivamente es un paso adelante en esta ciudad sin andenes por donde pasear y ni siquiera caminar. Decir que un semáforo allí causará trancones viales es exagerado aunque por supuesto no existirían nunca si estuviera unido con el anterior y el siguiente, generando por la Avenida 2º Norte una “ola verde”, es decir una serie de semáforos coordinados para permitir el flujo continuo del tránsito rodado sobre varias intersecciones en una misma dirección . Pero mejor seria el hundimiento de la Avenida desde el edificio Las Ceibas hasta el Conservatorio, y prolongar el puente peatonal del CAM hasta donde hoy está la Plazoleta de la caleñidad, ya propuestos por Sara María Giraldo, Heinz von Halle y el autor de esta co...

Imaginación más inteligencia. 19.06.2025

             Tal como ya lo advirtió  Yuval Noah   Harari, refiriéndose a la IA:   “Las decisiones que tomemos en los próximos años determinarán si convocar a esta inteligencia ajena ha sido un error terminal o el inicio de un nuevo y esperanzador capítulo en la evolución de la vida.” ( Nexus,  2024 ,  p. 467). A su vez,   pregunta inteligentemente   Moisés Wasserman:  ¿Y de la imaginación natural qué?  (El Tiempo, 06/06/2025) y la respuesta que se le podría dar es que detrás de las ciencias y las artes no solo está la inteligencia sino igualmente la imaginación, de la que carece la inteligencia artificial, IA, tal como él lo dice, por lo que esta solo puede ayudarlas, y mucho, pero no resolverlas.            En el caso de las ciudades es claro que su urbanismo, paisajismo y arquitectura se deben tanto a la técnica como al arte, aunque en ...