Ir al contenido principal

París Cali. 29.06.2006


Allá casi todo lo bello es construido; aquí lo bello es casi todo naturaleza. Como muchas ciudades andinas, Cali esta incrustada espectacularmente en sus cerros. De ahí que levantar edificios altos a sus pies sea tan torpe. Podrían estar a lo largo del corredor férreo en donde tendrían magníficas vistas sobre la cordillera y el valle. Pero se necesitaría el respaldo, autoridad, cultura, conocimientos y visión del Barón Eugène-Georges Haussmann (1809-1891), Prefecto del Sena en la segunda mitad del XIX.
Para controlar militarmente a Paris demolió sus defensas renacentistas y muchas construcciones medioevales, pero con sus nuevos bulevares le dio su indiscutible belleza y carácter a la que se llamaría Ciudad Luz. Un siglo después aquí tiraron no pocas edificaciones para valorizar terrenos y borrar la vieja imagen de Cali para los Panamericanos de1971, pero no quedo ningún bulevar o avenida nuevos, solo el (mal) llamado Parque Panamericano. Por lo contrario comenzaron a talarse los samanes de las cinco bellas alamedas que existían, para dar paso a los carros, y las demoliciones se generalizaron a lo largo de sus pocas avenidas.
En París casi todas las calles son similares en color, altura y ritmo, y están arborizadas regularmente con una sola especie. Aquí ya es difícil encontrar una calle paramentada. Los colores son ahora muy diversos, las alturas varían dejando feas culatas, no hay armonía y la arborización es escasa y desordenada. Allá abundan los pequeños parques de barrio mientras aquí son pocos, grandes, descuidados y de sector. Los Campos Elíseos tienen los andenes mas anchos del mundo y San Antonio los mas angostos.
Allá predominan los espacios monumentales y monumentos. Aquí estaban prohibidos en la Colonia y de la República apenas hay los de Bolívar, Caicedo e Isaacs (que hay que regresar a su rotonda), y los modernos son mamarrachos de falso bronce, como los de años recientes, o pequeños y mal emplazados como los de Tejadita, Rayo y Grau. Y el Paseo Bolívar, la Plaza de San Francisco y el Panamericano son nuestros únicos espacios “monumentales” pues la antigua Plaza Mayor terminó de parque.
París tiene mas edificios portentosos que ninguna otra ciudad. Aquí apenas queda la Torre Mudéjar, San Francisco y la Merced, que ya perdieron su contexto colonial, y la Capilla de San Antonio que aun conserva su colina. De la primera mitad del XX, solo quedaron el Palacio Nacional, la Catedral, el Palacio Episcopal, la Ermita y los teatros Municipal y Alférez Real. Y modernos, escasamente la Estación, el Hospital Departamental, el CAM, la Gobernación y la Tertulia. Y claro, la llamada Torre de Cali es tan tonta como la de Montparnasse.
Cali no tiene por que ser igual a París pero, como el francés y el español, es una variación de la misma estructura e historia. Primero fue colonial y después afrancesada, por cierto, antes de agringarse. En París, medieval, renacentista y después Segundo Imperio, casi todo lo moderno apenas asoma, como la pirámide del Louvre o la Fundation Cartier, o esta abajo como su Metro. Pero ambas vienen de Grecia y Roma; solo que aquí importaron mas los negocios que la ciudad.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Imaginación más inteligencia. 19.06.2025

             Tal como ya lo advirtió  Yuval Noah   Harari, refiriéndose a la IA:   “Las decisiones que tomemos en los próximos años determinarán si convocar a esta inteligencia ajena ha sido un error terminal o el inicio de un nuevo y esperanzador capítulo en la evolución de la vida.” ( Nexus,  2024 ,  p. 467). A su vez,   pregunta inteligentemente   Moisés Wasserman:  ¿Y de la imaginación natural qué?  (El Tiempo, 06/06/2025) y la respuesta que se le podría dar es que detrás de las ciencias y las artes no solo está la inteligencia sino igualmente la imaginación, de la que carece la inteligencia artificial, IA, tal como él lo dice, por lo que esta solo puede ayudarlas, y mucho, pero no resolverlas.            En el caso de las ciudades es claro que su urbanismo, paisajismo y arquitectura se deben tanto a la técnica como al arte, aunque en ...

Los ejes verdes de Cali. 30.11.2022

El zoológico de esta ciudad se diferencia de los más comunes en que está en un verde ambiente natural y al lado del jardín botánico y, juntos, a las dos orillas de la cuenca del ‘Río de la ciudad’ ahora llamado Río Cali. Es un amplio y grato lugar para caminar, mirar árboles, matas, flores y animales, y ver pájaros volar y oírlos cantar; y detenerse para hablar, comer y beber en sus discretas cafeterías. Qué maravilla que este grato y verde espacio se pudiera prolongar a lo largo del río hasta su desembocadura en el río Cauca, mediante paseos arborizados a cada lado, conformando una ancha alameda con un río en la mitad, única en el mundo. Sería el eje urbano y regional oeste-este de Cali. Esta alameda se cruzaría con otra, la más larga del mundo, incluida en el eje norte-sur de la propuesta para los dos ejes urbano regionales de Cali, realizada por un grupo de profesionales, apoyados por la SMP de Cali, a lo largo del par vial de las calles 25 y 26, prolongándolas hasta Yumbo y Jamundí...

El edificio Belmonte. 17.01.2002

"El buen gusto aprendido resulta de peor gusto que el mal gusto espontáneo" decía Nicolás Gómez Dávila ( Escolios a un texto implícito . 1977). Pero aunque muchos puedan saber perfectamente qué es de mal gusto y nadie teme individualizarlo y predicarlo, nadie, como dice Umberto Eco, es capaz de definirlo  ( Storia della bellezza , 2004 )* ; característica, además -es importante- que Benedetto Croce considera típica del arte. Harold Bloom sostiene, por su lado, que los valores estéticos se pueden experimentar o reconocer pero que no es posible trasmitirlos a los que son incapaces de captar sus sensaciones y percepciones ( The Western Canon: The Books and School of the Ages., 1994) . Por esto, tal vez, es que pocos creen que necesitan aprender a "mirar". Pero la belleza, si bien no puede ser demostrada al menos puede ser mostrada, como lo afirma Damian Bayon. Sin embargo, muchos piensan, igual que Bloom, que reñir por los valores estéticos nunca lleva a nada. ...