Ir al contenido principal

Sostenibilidad. 13.07.2017


          La mezquita de Córdoba, la segunda mas grande del mundo, “un edificio singular cuya historia abarca un periodo de ocho siglos”, cómo dice Rafael Moneo (Premio Pritzker de 1996) en La vida de los edificios, 1985, fue levantada en el año 785 por los conquistadores omeyas, bajo Abderraman I, en el sitio de la basílica visigótica de San Vicente Mártir, reutilizando sus materiales. Ampliada varias veces durante el Califato, tras la reconquista de la ciudad por Fernando III, en 1236, fue intervenida y consagrada como catedral y, en 1523, se construyó en su interior la Catedral de la Asunción de Nuestra Señora, un pequeño templo cristiano renacentista.
          Ya inicios del siglo XXI, este monumento de la humanidad, uno de los mas visitados, es un ejemplo de sostenibilidad de lo urbano arquitectónico. Su radical cambio de uso -de mezquita musulmana a templo cristiano- no implicó su demolición total sino, por lo contrario, su uso para potenciar el nuevo templo, que hoy sirve además de museo y lugar de eventos, como conciertos en los que la música de Manuel de Falla sin duda suena mas acorde. Como señala Moneo, “los edificios adquieren importancia cuando completan algo mas amplio que ellos, la ciudad”.
          Pese al conocido comentario del Emperador Carlos V: “Habéis tomado algo único y lo habéis convertido en algo mundano” (hay otras versiones), el hecho es que la intervención renacentista en la mezquita es arquitectónicamente tan lograda que casi no se sabe dónde comienza pero tampoco se confunde con lo ya existente. Lo que aún es mas contundente en el Alminar de San Juan, c. 900, convertido en el campanario de la nueva catedral, que no solo conserva la denominación islámica de “alminar” en su nuevo nombre cristiano, y que es un hito de la ciudad hasta hoy.
          Demoler edificios públicos en lugar de reutilizarlos no es apenas un abusivo y equivocado uso de un erario basado en su mayor parte en el aporte de los contribuyentes, sino una equivocación cultural y social al borrar de la imagen colectiva de los ciudadanos sus principales hitos, lo que lleva a que no se identifiquen con su ciudad, propiciando su mala convivencia, su mal uso del espacio urbano público, el vandalismo y hasta la violencia  misma. Y es aún más torpe cuando se los demuele para construir a su lado un nuevo edificio para el mismo uso.
          Es el lamentable ejemplo de la nueva Gobernación del Valle del Cauca, como ya se dijo en esta columna (La peste de las demoliciones, 1998) que se levantó detrás del Palacio de San Francisco en lugar de haberlo conservado como parte de la misma, y de paso no alterar la escala de la pequeña plaza existente enfrente; o del CAM, que se hubiera podido construir al lado del cuartel del Batallón Pichincha; o el Hotel Alférez Real que el Municipio adquirió para demolerlo y convertirlo en un mediocre parque que la ciudad no necesitaba allí. Y aún no saben que hacer con el edificio “Pielroja”.
          El hecho es que utilizar edificios y casas existentes para refuncionalizarlos no sólo es económicamente viable, incluso un buen negocio, y socialmente lo indicado, sino que, igual que reutilizar los desperdicios y sobrantes en lugar de volverlos basura, es un aporte a la sostenibilidad de las ciudades. Ojala lo entendieran los que insisten en destruir en lugar de reutilizar lo construido, posible casi siempre, para beneficio de todos, comenzando por ellos mismos. Contradiciendo a Carlos V sería convertir algo mundano en algo, si no único, sí sostenible.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Imaginación más inteligencia. 19.06.2025

             Tal como ya lo advirtió  Yuval Noah   Harari, refiriéndose a la IA:   “Las decisiones que tomemos en los próximos años determinarán si convocar a esta inteligencia ajena ha sido un error terminal o el inicio de un nuevo y esperanzador capítulo en la evolución de la vida.” ( Nexus,  2024 ,  p. 467). A su vez,   pregunta inteligentemente   Moisés Wasserman:  ¿Y de la imaginación natural qué?  (El Tiempo, 06/06/2025) y la respuesta que se le podría dar es que detrás de las ciencias y las artes no solo está la inteligencia sino igualmente la imaginación, de la que carece la inteligencia artificial, IA, tal como él lo dice, por lo que esta solo puede ayudarlas, y mucho, pero no resolverlas.            En el caso de las ciudades es claro que su urbanismo, paisajismo y arquitectura se deben tanto a la técnica como al arte, aunque en ...

Los ejes verdes de Cali. 30.11.2022

El zoológico de esta ciudad se diferencia de los más comunes en que está en un verde ambiente natural y al lado del jardín botánico y, juntos, a las dos orillas de la cuenca del ‘Río de la ciudad’ ahora llamado Río Cali. Es un amplio y grato lugar para caminar, mirar árboles, matas, flores y animales, y ver pájaros volar y oírlos cantar; y detenerse para hablar, comer y beber en sus discretas cafeterías. Qué maravilla que este grato y verde espacio se pudiera prolongar a lo largo del río hasta su desembocadura en el río Cauca, mediante paseos arborizados a cada lado, conformando una ancha alameda con un río en la mitad, única en el mundo. Sería el eje urbano y regional oeste-este de Cali. Esta alameda se cruzaría con otra, la más larga del mundo, incluida en el eje norte-sur de la propuesta para los dos ejes urbano regionales de Cali, realizada por un grupo de profesionales, apoyados por la SMP de Cali, a lo largo del par vial de las calles 25 y 26, prolongándolas hasta Yumbo y Jamundí...

El edificio Belmonte. 17.01.2002

"El buen gusto aprendido resulta de peor gusto que el mal gusto espontáneo" decía Nicolás Gómez Dávila ( Escolios a un texto implícito . 1977). Pero aunque muchos puedan saber perfectamente qué es de mal gusto y nadie teme individualizarlo y predicarlo, nadie, como dice Umberto Eco, es capaz de definirlo  ( Storia della bellezza , 2004 )* ; característica, además -es importante- que Benedetto Croce considera típica del arte. Harold Bloom sostiene, por su lado, que los valores estéticos se pueden experimentar o reconocer pero que no es posible trasmitirlos a los que son incapaces de captar sus sensaciones y percepciones ( The Western Canon: The Books and School of the Ages., 1994) . Por esto, tal vez, es que pocos creen que necesitan aprender a "mirar". Pero la belleza, si bien no puede ser demostrada al menos puede ser mostrada, como lo afirma Damian Bayon. Sin embargo, muchos piensan, igual que Bloom, que reñir por los valores estéticos nunca lleva a nada. ...