Ir al contenido principal

Nada en exceso. 18.09.2025

          Recuerda Kirkpatrick Sale en el prólogo de la reciente reedición del libro de Leopold Kohr, El desmoronamiento de las naciones, 1957, que había leído en Size and Democracy, 1973, de Dahl y Tufte, que Kohr afirmaba que: “Donde quiera que algo está mal, algo es demasiado grande” lo que igual aplica a las ciudades, las que Kohr menciona varias veces en su actualmente muy pertinente libro; y en el que menciona que ya Aristóteles había advertido que “el tamaño de los Estados tiene un límite, como lo tienen otras cosas, plantas, animales, implementos [y que] una gran ciudad no debe confundirse con una populosa [y que] una ciudad muy poblada rara vez, si es que nunca, puede ser bien gobernada.” (p. 117).

          Refiriéndose a la acumulación crítica del poder en los estados, generando dominación, agresión y guerras, Kohr señala que “es peligroso porque, mientras el poder policial puede controlarlo, posee el volumen crítico para que, en la medida en que nos salve de las atrocidades populares, nos presente las atrocidades más sutiles de un Estado policial en su lugar” y, como él dice: “las ciudades pueden constituir ya tales unidades crecidas” (p. 100). A 2025 las hay más grandes que un país pequeño: Tokio con 37 millones de habitantes; Delhi, más de 31; Shanghái, casi 28. Sao Paulo y Ciudad de México 22; Buenos Aires más de 15, Bogotá más de 8; Medellín y Cali casi 3; Barranquilla y Cartagena casi 2.

          Respecto a los Estados, advierte Kohr que la respuesta a un poder colectivo de peligrosas dimensiones “no es el aumento del poder policial, sino la reducción del tamaño social” (p. 77) lo que igual aplica a las grandes ciudades, aunque desde luego a otra escala, por lo que lo más indicado sea dividirlas en varias ciudades dentro de la ciudad, de tamaño similar, y considerando que serían más adecuadas frente al cambio climático, ya  que son las mayores productoras de gases de efecto invernadero, y para la seguridad en ellas pues serían más fáciles de controlar contando con la ayuda de sus vecinos.

          Pero igual que lo que indica Kohr, respecto a una casa, en el sentido de que “el área utilizable [en ella] se incrementa no mediante […] la unificación, sino por la división del espacio habitable” (p. 151) las ciudades dentro de la ciudad hay que dividirlas en unos cuantos sectores, estos en barrios, estos en supermanzanas de tránsito local, estas en vecindarios y estos, por último, en sus varias calles. Tal como él lo afirma: “En los barrios todo se convierte en parte de nuestra experiencia personal” (p. 179) pero que nos induce a ser ciudadanos que hacen parte fundamental de unas “ciudades cuyo principio de buena administración las obliga a dividirse en distritos.” (p. 276).

          Por otro lado, es fácilmente comprobable que: “En un Estado pequeño, la democracia se afirmará, por regla general” (p. 163) y que “como verdaderos demócratas no deberíamos tener en mente más que el gobierno de, para y por el individuo” (p. 166) ya que “el ciudadano de los Estados pequeños [o de las ciudades muy grandes] tiene una dignidad personal mucho mayor, que no representa, como lo hace, una infinita parte pequeña de la soberanía estatal, sino una proporción que puede afirmarse desafiantemente.” (p. 170). En conclusión, tanto en los Estados como en sus ciudades, nada en exceso, como bien se advierte desde el siglo IV a.EC. en el Oráculo de Delfos.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Imaginación más inteligencia. 19.06.2025

             Tal como ya lo advirtió  Yuval Noah   Harari, refiriéndose a la IA:   “Las decisiones que tomemos en los próximos años determinarán si convocar a esta inteligencia ajena ha sido un error terminal o el inicio de un nuevo y esperanzador capítulo en la evolución de la vida.” ( Nexus,  2024 ,  p. 467). A su vez,   pregunta inteligentemente   Moisés Wasserman:  ¿Y de la imaginación natural qué?  (El Tiempo, 06/06/2025) y la respuesta que se le podría dar es que detrás de las ciencias y las artes no solo está la inteligencia sino igualmente la imaginación, de la que carece la inteligencia artificial, IA, tal como él lo dice, por lo que esta solo puede ayudarlas, y mucho, pero no resolverlas.            En el caso de las ciudades es claro que su urbanismo, paisajismo y arquitectura se deben tanto a la técnica como al arte, aunque en ...

Los ejes verdes de Cali. 30.11.2022

El zoológico de esta ciudad se diferencia de los más comunes en que está en un verde ambiente natural y al lado del jardín botánico y, juntos, a las dos orillas de la cuenca del ‘Río de la ciudad’ ahora llamado Río Cali. Es un amplio y grato lugar para caminar, mirar árboles, matas, flores y animales, y ver pájaros volar y oírlos cantar; y detenerse para hablar, comer y beber en sus discretas cafeterías. Qué maravilla que este grato y verde espacio se pudiera prolongar a lo largo del río hasta su desembocadura en el río Cauca, mediante paseos arborizados a cada lado, conformando una ancha alameda con un río en la mitad, única en el mundo. Sería el eje urbano y regional oeste-este de Cali. Esta alameda se cruzaría con otra, la más larga del mundo, incluida en el eje norte-sur de la propuesta para los dos ejes urbano regionales de Cali, realizada por un grupo de profesionales, apoyados por la SMP de Cali, a lo largo del par vial de las calles 25 y 26, prolongándolas hasta Yumbo y Jamundí...

El edificio Belmonte. 17.01.2002

"El buen gusto aprendido resulta de peor gusto que el mal gusto espontáneo" decía Nicolás Gómez Dávila ( Escolios a un texto implícito . 1977). Pero aunque muchos puedan saber perfectamente qué es de mal gusto y nadie teme individualizarlo y predicarlo, nadie, como dice Umberto Eco, es capaz de definirlo  ( Storia della bellezza , 2004 )* ; característica, además -es importante- que Benedetto Croce considera típica del arte. Harold Bloom sostiene, por su lado, que los valores estéticos se pueden experimentar o reconocer pero que no es posible trasmitirlos a los que son incapaces de captar sus sensaciones y percepciones ( The Western Canon: The Books and School of the Ages., 1994) . Por esto, tal vez, es que pocos creen que necesitan aprender a "mirar". Pero la belleza, si bien no puede ser demostrada al menos puede ser mostrada, como lo afirma Damian Bayon. Sin embargo, muchos piensan, igual que Bloom, que reñir por los valores estéticos nunca lleva a nada. ...