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El fin de una profesión. 28.03.2002

No es tanto la crisis de la arquitectura en el país después del embate del posmodernismo sino, además, la de su práctica. Es la peor desde que se volvió también aquí una profesión liberal, a comienzos del siglo pasado, reemplazando su muy eficiente práctica artesanal de tradición colonial. Pero no solo es debida a la paralización de la industria de la construcción, especialmente en Medellín y Cali, sino que es estructural y como todo ahora, global.           Dice Rem Koolhaas (Mutations, Harvard Project on the City ) que su ejercicio en China, donde hoy se construyen la mayoría de los edificios del mundo, tiene los honorarios mas bajos y los plazos mas cortos que hayan existido, pese a que se trata de grandes edificios. Allá los arquitectos no tienen oficinas y todo se hace desde diversos lugares con subcontratistas mediocres pseudo especializados, computadoras e Internet. Piensa que esta manera de hacer las cosas llegará a Europa en 20 a...

El interior de la publicidad exterior. 21.03.2002

Que es un atropello doblemente vulgar es lo mínimo que se puede decir de esas dos grandes, agresivas, desagradables y tontas vallas, pensadas como por tontos para tontos, pues anuncian más de lo mismo y de idéntica manera, inspiradas, eso parece, en la redundancia del nombre del edificio en que el que las han colgado. El Edificio Avenida Colombia, en la Avenida Colombia, fue alquilado sin pudor alguno para que lo cubrieran de día y noche esos dos esperpentos que ni siquiera son de colores pastel, que son con los que en Cali algunos creen que se justifica el abuso de la publicidad exterior y el pintarrajeo de sus edificios.           No faltarán tampoco quienes crean que los anuncios en vallas son bonitos y preferibles a los edificios, paisajes y atardeceres que no dejan ver. Y habrá los que las comparen con Times Square sin considerar que este es un espacio reducido y fundamentalmente comercial en donde está concentrada casi toda la publi...

¿También botó su voto? 14.03.2002

Había montones de "propuestas" de los aspirantes al Congreso de la República. La mayoría imbéciles pero algunas de buena voluntad o hasta interesantes (patéticas las colgadas grotescamente de los postes de las calles de Cali)   pero ninguna concretamente sobre las ciudades. Los políticos colombianos parecen ignorar que en ellas ya vive casi el ochenta por ciento de los ciudadanos del país, precisamente, y por lo tanto casi la totalidad de sus eventuales electores. Igual que a la supuesta subversión, no les interesa lo urbano ni la calidad de la vida urbana ni son sensibles a su estética, ni siquiera al atardecer que es cuando todas las ciudades (incluyendo Cali) son bellas, como dijo tan pertinentemente el poeta ruso americano Joseph   Brodsky. Que diferencia con Pericles que lideró el homenaje que los ciudadanos de Atenas levantaron   en lo alto de su polis como símbolo de su poder creciente y su casi perfecta democracia -cada uno se representaba a sí mismo- después de...

Las palabras de la arquitectura. 07.03.2002

En recuerdo del maestro Quevedo           Para la arquitectura premoderna, lo confirman muchos diccionarios especializados, existía un vocabulario extenso, rico, preciso, propio y bello. Para la actual se usa cada vez más un metalenguaje reducido, pobre, ambiguo, importado y feo.           Ignorando lo que es una epidermis los edificios ya no tienen fachadas sino "pieles". Ya no se coronan como reyes sino que se "rematan" como si fueran labor de costureras. Una columna es cualquier cosa y no solo la que conforma un orden, y muchos no la diferencian de un piederecho o pilar, de una pilastra (ya casi no las hay) o un machón y algunos ni siquiera -que escándalo- de una viga. Pocos saben qué es una rampa caballera o de caballería como si ya no se usaran. Creen que una fábrica es una industria y no un muro de mampuestos ¿o sillares? cuyo significado tampoco sospechan, y que las calles de una facha...

Un par de preguntas. 28.02.2002

A la memoria de Orlando Sierra y todos los que han muerto por preguntar           Las estaciones de un sistema de buses articulados son iguales a las de un tren de superficie de dos o tres vagones. Quedan, pues, solo pocas preguntas para saber cual de los dos sistemas es más económico para Cali, en el buen sentido de la palabra. ¿Cuánto vale un bus articulado, cuántos pasajeros lleva y a que velocidad? ¿Cuánto cuesta su operación y cuántos años dura? Y lo mismo para el tren. ¿Cuánto valen las dos carrileras que necesitaría y cuánto los cuatro carriles de los buses? Y, por supuesto, hay que valorar que los trenes son menos contaminantes y más seguros y confortables -lo que no es un "lujo"- ya que son eléctricos, van sobre rieles y son más anchos por lo que es más fácil entrar y salir de ellos.           Pensar que un sistema como el Transmilenio, que necesita cuatro carriles propios y un separ...

La maravilla de la arquitectura. 21.02.2002

Lo primero que se recuerda al llegar a la Biblioteca Virgilio Barco es por supuesto la Calle de los Muertos en Teotihuacan. Pero también los pequeños valles de la Sabana de Bogotá, cuya intimidad y recogimiento dan paso a otros eventos. Aquí, ese bello patio de acceso enterrado (al que no abren puertas ni ventanas ni arcadas: solo dos vanos contiguos arrullados por el agua y enfrentados a un tercero que da paso a una sonora cascada) crea una bienvenida pausa al espíritu al entrar o salir del edificio. Sus volúmenes desaparecen momentáneamente y de la ciudad apenas queda su fondo casi negro de cerros y encima el cielo azul. Pero no es solo la buena idea de poner la biblioteca en medio de un parque; el gran acierto del proyecto de Rogelio Salmona es entrelazarla con sus alrededores, cuyas construcciones complementarias, plazuelas y senderos se curvan, bajan, suben y esconden prometiendo sorpresas como de laberinto de enamorados.           L...

Los días con ciudad. 14.02.2002

Lo importante de los "días sin carro" es que los ciudadanos comienzan a tomar conciencia de que se deberían repetir con mas frecuencia... todos los días, por ejemplo. Primero fue el silencio, al menos en San Antonio. Sin tantos carros se pudo ver algo la ciudad. Pese a su feura es de lejos mejor que con las calles repletas de carros ruidosos y agresivos que no solo tapan los basamentos de los edificios sino que no permiten a los peatones mirar nada diferente a ellos. Sin tener que esquivarlos, fue posible mirarla pese a la publicidad que ha invadido sus espacios públicos (la normal y la de los politiqueros en campaña con sus pasacalles grotescos, que son la razón primera para no votar por ellos), el desorden vergonzoso y contaminante de sus buses, busetas y camperos de transporte público y los montones inverosímiles de taxis desocupados. Fue un día con ciudad.           En el Centro la circulación de carros particulares podría estar, no p...