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Entradas

Planificar o improvisar. 25.11.2020

      Mucho se ha hablado de los recientes cambios de orientación y dirección de la revista Semana, ocasionados hace poco por sus nuevos propietarios después de cuatro décadas de haber sido refundada, y no será sorpresa que no pocos cancelen sus suscripciones o al menos no las renueven cuando aparezca una ‘alternativa’, como sugiere Piedad Bonnett (El Espectador, 14/11/2020). Lo que sí sorprende es que a muy pocos les importe que la planeación de las ciudades en Colombia cambie cada cuatro años, como si sus ‘propietarios’ hubieran cambiado, ocasionando la colcha de retazos en que muchas se han convertido desde hace más de medio siglo con alcaldes elegidos por una minoría.     Una ciudad hay que planificarla a largo plazo igual que un medio de comunicación debe permanecer lo más que se pueda, y al mismo tiempo permitir ajustes y cambios pertinentes; de lo contrario, como sigue ocurriendo en Cali, los planes, proyectos y obras se quedan sin iniciar o sin terminar ...

Las leyes de la naturaleza humana. 18.11.2020

  Las personas que viven acomodadas a los usos y costumbres de la ciudad, como el DEL define ‘urbanita’, son seres sociales que siguen la leyes como señala Robert Greene en su libro de 2018; “la que es más fuerte que cualquier individuo, institución o invento tecnológico [y] determina lo que creamos” (p.21). Sin embargo, considerar otras posibilidades y enfoques alternos “es la esencia del pensamiento creativo” (p. 24). Como Pericles en la reconstrucción de la Acrópolis al optar ampliar el viejo templo, el Partenón actual encomendando a Ictino y Calícrates, bajo la supervisión de Fidias, el gran escultor, en lugar de levantar uno nuevo (p. 29). “El primer paso para ser racional es comprender nuestra irracionalidad fundamental”, advierte Green (p. 38), lo que comprenden los urbanitas después de generaciones adquiriendo cultura urbana para comunicarse con los demás ya que, según Green, más del 75% de la comunicación humana no es verbal y solo se capta e interioriza el 5%. “Por eso co...

Cocinar en casa. 11.11.2020

Como señala Edward O. Wilson en Génesis, 2019, cocinar es un rasgo humano universal y las comidas compartidas son ideales para crear vínculos sociales; y en estos días muchos han descubierto el placer de hacerlo en casa y muchas lo han redescubierto. Todo comenzó cuando los bajos muros de tierra apisonada, para defender al fuego del viento, dieron comienzo a esas viviendas permanentes que hace 10 mil años originaron en Mesopotamia las ciudades. En el valle alto del río Cauca las entrañables cocinas de las casas de hacienda evolucionaron hasta las de las viviendas actuales, en las que sus dueños poco cocinan, y ahora descubrieron que casi siempre están mal diseñadas. En las primeras casas de hacienda, levantadas a mediados del Siglo XVIII, las cocinas estaban en ‘rancho aparte’ y las que cocinaban eran esclavas africanas acompañadas por sirvientas indígenas que luego de la Independencia lo harían en amplias, penumbrosas y bellas cocinas, ya en una de las alas de las casas y en estufas d...

Cali en su Valle. 04.11.2020

El departamento del Valle del Cauca está conformado por dos regiones muy definidas por su geografía: la costa pacífica baja, selvática, caliente y lluviosa, entre el mar y la cordillera Occidental; y entre esta y la Central, está el valle alto del río Cauca, de clima entre cálido y medio, cuyos bosques y guaduales han sido eliminados, innecesariamente, por el monocultivo de la caña de azúcar. Geografía que ha determinado la historia urbana del Valle, con su costa poco poblada y una sola ciudad, el puerto de Buenaventura, y el valle interior convertido en una región de ciudades con Cali, al sur, ahora conformando una ciudad región, y dentro de ella, al Occidente, su área metropolitana no oficializada. El valle alto del río Cauca es una típica región de ciudades, única en el país y de las pocas de Iberoamérica, con una subregión al norte, de influencia antioqueña, alrededor de Cartago, e incluye a La Virginia aunque pertenezca al departamento de Risaralda; más abajo hay otra, con Tuluá a...

Como polvo al viento. 28.10.2020

     En este nuevo libro (2020) de Leonardo Padura, como sucede con algunos otros de este autor, hay al mismo tiempo que una grata novela, un indirecto pero muy interesante ensayo, de gran actualidad, sobre los individuos y sus familias, parientes, amistades, conocidos, vecinos, colegas y conciudadanos, que juntos conforman las sociedades, y las ciudades, climas, paisajes y lugares a los que pertenecen, como igualmente las de otros sitios a los que luego quieren/tienen que habitar sin lograr ser de allí ni poder/querer dejar nunca de ser de allá. Ensayo que en últimas es una discreta y panorámica pero objetiva mirada a la utopía del socialismo por parte de quien la ha vivido.   Se trata de un grupo de amigos que lo conforman personajes de distintos estratos socioeconómicos y antecesores étnicos, con diferentes oficios, profesiones y trabajos, desde varios arquitectos, ingenieros, médicos, veterinarios, físicos y otros, incluyendo hombres, mujeres, niños, adolescentes...

Una historia urbana. 21.10.2020

Colón murió sin saber que en su búsqueda de una ruta más rápida al comercio con Oriente, navegando hacia el Occidente, se había topado con otro continente, y sólo mucho después se generalizó el conocimiento de que los vikingos habían llegado antes a América y que muchísimo antes habían pasado por el estrecho de Bering sus primeros pobladores viniendo de Asia. Y que, como ahora ya se sabe, lo más probable es que el ser humano surgió en África y luego poco a poco pobló todo el mundo en la búsqueda de más recursos vitales o su robo a otros, acompañada hasta hoy por una lucha permanente por el poder y las guerras que suele generar, ya de unos Estados contra otros Estados. A lo largo del Siglo XVI, los conquistadores españoles se apoderaron del oro y la plata de los indígenas, muriendo unos pocos pero ocasionado la muerte de muchos y sometiéndolos con ayuda de otras tribus, lo que llevó a la Leyes Nuevas de Indias de 1542 que buscaban protegerlos, pero pronto las nuevas enfermedades que lle...

Mirar en casa. 14.10.2020

Asomarse a la ventana y mirar afuera a la ciudad y sus gentes o al paisaje inmediato es casi como salir de casa; pero a diferencia de los balcones, terrazas, azoteas y altos miradores, en las ventanas no se puede estar, y esas bellas y grandes ventanas coloniales con dos sentaderos enfrentados en sus anchas jambas sobre un alto escalón y con sus rejas de madera proyectadas hacia fuera, ya son otra cosa. Y desde la vulgarización de la arquitectura moderna a mediados del Siglo XX, ya solo se hacen superficies planas de vidrio y no muros con ventanas, e incluso fachadas enteras y hasta edificios completos tienen ‘pieles’ de vidrio como las llaman pese a que no se comporten como tales. Además las ventanas son primero que todo para iluminar y ventilar los espacios interiores y no sólo para asomarse por ellas, y menos aún en las que ni siquiera se puede sacar la cabeza ya que son de grandes vidrios fijos, a diferencia de los balcones que son para sacar afuera todo el cuerpo o de las terrazas...